Visnú, deidad amable y benéfica, se encarna para bien de la tierra; sus encarnaciones llevan el nombre de avataras y constituyen uno de los puntos esenciales de las creencias religiosas de los hindúes.
A Shiva, el destructor, se lo representa como un hombre de familia, como a un hombre sagrado con cabello enmarañado y el cuerpo cubierto de cenizas.
Brahma es el dios creador del universo y también el dios más supremo de la religión hindú.